1)Masa: Mezclá la harina con la manteca fría hasta formar un arenado. Sumá el huevo y, si hace falta, un poquito de agua fría. Uní sin amasar de más y llevá a la heladera por 30 minutos.
2)Cebolla: Picá la cebolla y rehogala con un poco de aceite hasta que esté transparente.
3)Espinaca: Cociná la espinaca apenas hasta que se ablande. Escurrila muy bien y picala. Este paso es clave para que la tarta no largue agua.
4)Relleno: En un bowl, mezclá la espinaca, la ricota, la cebolla rehogada, los huevos, el queso rallado y la muzzarella o queso cremoso, si usás. Condimentá con Sal Fina y Pimienta Negra Molida Dos Anclas.
5)Base: Estirá la masa y forrá un molde para tarta. Si querés una base más crocante, precocinala 10 min en horno medio.
6)Armado: Volcá el relleno sobre la masa y emparejá bien la superficie.
7)Horno: Cociná en horno precalentado a 180 °C durante 35 a 45 minutos, hasta que esté firme y bien doradita por arriba.
8)Descanso y servir: Dejala reposar 10 minutos antes de cortar, así mantiene mejor la forma.
Tip: Si querés que quede bien alta, usá un molde chico y profundo. Y no te olvides de escurrir muy bien la espinaca.









